
Durante la intervención, el fiscal informó que se detectaron presuntos privilegios otorgados al interno, quien desde hace mes y medio permanece en el área de sanidad del penal, sin usar el uniforme reglamentario del Ministerio de Justicia.
En la requisa se incautó un cargador de celular y, dentro del colchón —que fue abierto en dos—, se halló un estuche para teléfono móvil. No obstante, el dispositivo no fue encontrado.
Las autoridades dispusieron la revisión de la red cloacal de la penitenciaría, donde finalmente se localizó el cable del cargador, aunque el aparato continúa desaparecido. Asimismo, se solicitó el acceso a las cámaras de seguridad del penal para obtener más evidencias.
De acuerdo con la investigación, Insfrán se encontraba en el área de sanidad por recomendación de su médico de cabecera y con el aval del médico forense. Ambos profesionales serán citados a declarar para explicar los motivos de esta medida especial.