
El empresario atribuye el hecho a un conflicto comercial: afirma que su decisión de vender carne a un precio menor que otras carnicerías de la zona podría haber molestado a un grupo de colegas.
Según el relato de Ocampos, la persona que dejó el panfleto llegó en motocicleta y dejó el escrito con el siguiente mensaje en portugués:
Ocampos informó que ya se contactó con las autoridades y que, pese al episodio, mantiene la actividad comercial del establecimiento, aunque permanece en alerta. Las fuerzas de seguridad investigan el hecho para identificar a los responsables y determinar si existen vínculos con otros incidentes similares en la ciudad.
NC/Informando desde el lugar de los hechos.