
Allí, en el polvoriento patio cayó bañada en su sangre Leoncia Maldonado (40), quien había acusado un impacto de bala en la cabeza.
Su pareja Pablino Salinas (63) la dio por muerta, caminó unos metros hasta un árbol.
Seguidamente ató una piola a una de las ramas más gruesas y se autoeliminó.
Su hijo de 16 años llegó minutos después y bajó el cuerpo para intentar salvarlo. La señora fue auxiliada hasta un hospital de Ponta Porá, Brasil, donde quedó internada en estado muy grave.
El comisario Juan Ramón Moreno, de la comisaría zonal, dio detalles. Contó que el señor tenía su chacra con cultivos y animales varios.
El hombre además trabajaba como guardia de seguridad a la noche. Una familia humilde, pero no les faltaba nada.
El agente sostuvo que en los últimos tiempos, tanto la mujer como el hombre, se denunciaron en la comisaría mutuamente por las discusiones que solían tener.
El domingo pasado, Pablino estuvo tomando con otras personas en su casa.
Se pelearon porque ella le reclamó que estaba borracho.
El señor trastrabilló y se cayó sobre una botella que se rompió y le produjo cortes en uno de los brazos.
Moreno agregó que la señora denunció la agresión el lunes.
Igual cosa hizo don Pablino, quien también dio su versión de lo que motivo la discusión entre ambos, acotó el agente.
Los antecedentes de las denuncias fueron acercadas a la Fiscalía
Se cree que el hombre atentó contra la vida de su concubina porque le denunció una vez más y, ante el temor de tener exclusión de hogar, se “vengó”.
La fiscala Reinalda Palacios intervino en el hecho y deberá llamar a declarar a las personas que pudieron haber escuchado o visto algo de lo ocurrido entre la pareja.
La pareja tenía 9 hijos, fruto de la relación de 20 años. A parte, la señora tenía un hijo de su anterior relación.
El señor tenía 5 hijos más con otra pareja, todos ellos mayores y viviendo en otras zonas. En la casa, vivían los 9 hijos, siendo la mayor, una de 18 años. La menor, es una bebita de apenas un año de vida./extrapy.