
El 15 de diciembre del año pasado, en el pleno centro de Ciudad del Este, un grupo de delincuentes que se hicieron pasar por agentes policiales habían robado 1.100 millones de guaraníes. La víctima en esa ocasión fue un agente policial que trabajaba como custodio de un empresario libanés propietario de Atlantic.
Los bandidos esa ocasión actuaron a bordo de una camioneta de la marca Kia Sportage, con placa BDP 860 Paraguay, que posteriormente lo abandonaron no muy lejos del lugar del atraco. En esa oportunidad ya se había mencionado que los bandidos fueron rescatados en una camioneta de la marca Ford Explorer de color oscuro.
Algunos policías que llegaron al sitio, habían encontrado en el rodado un aparato celular que según los datos insistentemente sonaba, y al verificar habían confirmado que el llamador era un oficial de policía de la comisaría primera.
Ahora que fue encontrado la camioneta que se utilizó para el rescate una vez recordaron ese dato y mencionaron que anteriormente justamente aquel oficial que había realizado la llamada al celular de uno de los bandidos, tenía una camioneta con similares características. Para los propios investigadores detrás del millonario atraco, existe toda una mafia policial que está operando.
Fuente La Jornada