
La denuncia fue presentada en la Comisaría Segunda de Pedro Juan Caballero, donde el comunicador relató que un número anónimo (0984-385392) le envió mensajes cargados de insultos, advertencias y referencias explícitas a represalias contra sus hijos y nietos.
En su declaración, Gómez afirmó no tener conflictos personales con criminales ni autoridades, salvo las críticas que en reiteradas ocasiones dirigió contra el diputado nacional Santiago Benítez. Por ello, pidió una investigación urgente para identificar a los responsables y garantizar la seguridad de su familia.
La Policía Nacional informó que ya inició las diligencias correspondientes y que el caso fue remitido a la Fiscalía, a fin de esclarecer los hechos y aplicar medidas de protección inmediatas.
El episodio se suma a una serie de situaciones que exponen la vulnerabilidad de periodistas en la frontera y reaviva el debate sobre la falta de garantías para el ejercicio de la prensa en la región.
NC/Informando desde el lugar de los hechos