
Según el suboficial César Ruiz Díaz, de la Comisaría 5ta. de Curuguaty, el problema empezó cuando Gilberto se enojó porque los patos de Eusebia se metieron en su patio y destrozaron sus cultivos. La discusión fue subiendo de tono hasta que Gilberto se metió en su casa y volvió con un rifle en mano. Sin pensarlo dos veces, disparó directo a Eusebia, alcanzándola en la cadera derecha.
La mujer fue llevada de urgencia al hospital distrital de Curuguaty, pero ya no tenía signos vitales al llegar. Mientras tanto, Gilberto se dio a la fuga y ahora está con paradero desconocido.
La violencia entre vecinos por disputas aparentemente menores no es nueva, pero este caso ha dejado a toda la comunidad en shock. Es increíble cómo algo tan trivial como unos patos pudo desencadenar en un asesinato.
La policía está investigando el paradero de Gilberto. “Esperamos dar con él pronto para que enfrente la justicia”, dijo el suboficial Ruiz Díaz. Mientras tanto, los vecinos están nerviosos y algunos temen que Gilberto pueda volver.
Este caso ha generado un debate sobre la posesión de armas y la facilidad con la que las discusiones pueden escalar a la violencia extrema. Aunque los detalles son escasos, algunos creen que hubo una historia de disputas previas entre los vecinos.