
La docente, al recibir el mensaje, actuó de inmediato con responsabilidad y valentía, siguiendo el protocolo establecido para estos casos. Dio aviso a las autoridades competentes, permitiendo así que la menor sea puesta bajo resguardo y reciba atención médica y psicológica urgente.
El testimonio fue confirmado por un diagnóstico médico que constató los abusos, lo que refuerza la denuncia presentada este jueves al mediodía en la Comisaría Tercera.
Tras enterarse de la denuncia, el padre de la víctima huyó antes de que la Policía Nacional lograra ubicarlo. Los agentes acudieron rápidamente a su domicilio, pero el hombre ya no se encontraba allí.
Las autoridades informaron que permanece prófugo y se mantiene un operativo de búsqueda para dar con su paradero, ante la gravedad de los hechos denunciados.
Según los primeros datos, los padres de la niña están separados. La menor vive con su madre de lunes a viernes, y pasaba los fines de semana con su padre. Fue en esos días cuando habrían ocurrido los abusos de forma reiterada, según el testimonio de la víctima.
La niña contó a su maestra que no se animó a contarle a su madre por miedo a no ser creída, pero el sufrimiento constante la llevó a escribir la carta, en un desesperado intento de pedir ayuda y poner fin a los abusos.
Gracias a esa valiente decisión, las autoridades pudieron intervenir y protegerla.
En cumplimiento del artículo 29 del Código de la Niñez y la Adolescencia, se omitirán los nombres y cualquier dato que permita identificar a la víctima o al presunto autor, garantizando la protección integral de la menor.