
Los vecinos aseguran que dentro del predio del shopping existe una “laguna negra” que, en días de lluvia, se desborda y libera desechos cloacales hacia la vía pública a través de un canal improvisado. Las aguas arrastran residuos y materia fecal, convirtiendo el entorno en un foco de contaminación y riesgo sanitario.
Pese a las reiteradas denuncias, las autoridades municipales continúan sin intervenir, ignorando un problema que lleva años afectando a decenas de familias. Los moradores sostienen que la Municipalidad mira hacia otro lado, a pesar de que el caso representa una amenaza evidente para la salud pública y el medio ambiente.
Los pobladores exigen una solución definitiva y advierten que el desagüe del Shopping China no solo destruye la infraestructura barrial, sino que evidencia la falta de responsabilidad social de una empresa que se promociona como símbolo de desarrollo, pero que —según denuncian— genera más perjuicios que beneficios a su comunidad vecina.