
El mensaje, de fuerte tono intimidatorio, advierte a la población que no deben entregar grabaciones de cámaras de seguridad a la Policía. En el escrito se lee textualmente: “Aviso a la ciudadanía de PJC, no dar cámaras a agentes policiales. Aquellos que den pagarán con sus vidas. Vamos a brindar paz a la ciudad de PJC. Att. Justicieros de la Frontera”.
La amenaza, dirigida de manera directa contra la ciudadanía, genera una grave preocupación, y coloca a comerciantes y vecinos en medio de un escenario de riesgo extremo.